Crianza respetuosa y desarrollo infantil a la luz de la educación en la antigua Roma

Crianza respetuosa y desarrollo infantil a la luz de la educación en la antigua Roma

La crianza respetuosa suele presentarse como un enfoque moderno, ligado a la psicología contemporánea y a las nuevas corrientes educativas. Sin embargo, muchas de sus ideas dialogan, por contraste o coincidencia, con formas de educación que ya existían en la antigüedad. La Roma clásica, con su complejo entramado de valores familiares, patriarcales y cívicos, es un laboratorio histórico privilegiado para reflexionar sobre cómo criamos hoy a los niños.

Analizar la educación romana desde la perspectiva de la crianza respetuosa permite entender mejor el papel de la autoridad, la disciplina y el afecto en el desarrollo infantil. También nos ayuda a detectar qué prácticas del pasado conviene dejar atrás y cuáles pueden inspirar un acompañamiento más consciente, seguro y emocionalmente saludable, sin perder de vista el contexto cultural que dio forma al ciudadano romano.

La infancia en Roma: entre la familia y la ciudad

En la antigua Roma, la infancia no se concebía como una etapa larga y diferenciada, como en la actualidad. El niño era, sobre todo, un futurus civis, un futuro ciudadano. La educación estaba orientada a prepararlo para su función social: servir a la familia, al linaje y, finalmente, a la ciudad.

Esta mirada se estructuraba en torno a tres ejes fundamentales:

  • La autoridad del padre (patria potestas): el padre tenía un poder legal y simbólico casi absoluto sobre los hijos, que incluía decisiones sobre su matrimonio, su patrimonio e incluso, en los primeros tiempos, sobre su vida.
  • El peso del honor familiar: la conducta infantil se leía como un reflejo directo del prestigio o deshonor de la familia. La obediencia y el autocontrol se valoraban por encima de la expresión emocional.
  • La proyección cívica: formar a un buen orador, un buen soldado o un hábil administrador era tan importante como transmitir afecto, cuando este se consideraba necesario.

Si se compara con los principios actuales de la crianza respetuosa —centrada en el bienestar integral del niño, su autonomía progresiva y el respeto a sus ritmos—, el modelo romano parece rígido y jerárquico. Sin embargo, dentro de esa estructura se encontraban también prácticas de cuidado, presencia y acompañamiento que pueden ser leídas de manera renovada.

Vínculos afectivos en la domus romana

La casa romana, la domus, era el espacio donde se tejían los primeros lazos afectivos. Lejos del tópico del padre distante y únicamente severo, numerosas fuentes literarias y epigráficas muestran padres y madres romanos profundamente dolidos por la muerte de sus hijos, orgullosos de sus logros y atentos a su educación.

Algunos elementos a destacar:

  • La figura de la madre: aunque el padre concentraba la autoridad legal, la madre solía ser la principal figura de cuidado en los primeros años. Muchas matronas romanas eran responsables directas de la primera educación moral y de las normas de convivencia doméstica.
  • La nodriza (nutrix): en familias acomodadas, la nodriza era central en la crianza temprana. Su papel era tan relevante que en epitafios y textos literarios aparece mencionada como una figura casi materna, lo que muestra el valor del cuidado cotidiano.
  • El afecto explícito: cartas, poemas y epitafios dan cuenta de diminutivos cariñosos, elogios a la dulzura de los niños y expresiones abiertas de dolor por su pérdida, lo que revela que el vínculo afectivo era profundo, aunque se expresara dentro de una cultura fuertemente jerárquica.

Para la crianza respetuosa contemporánea, estos ejemplos sirven para recordar que incluso en sociedades muy autoritarias, el apego y la conexión emocional son necesidades humanas universales. El reto actual es preservar ese vínculo pero despojándolo de la desigualdad estructural que marcaba la relación adulto-niño en Roma.

Disciplina romana y sus contrastes con la crianza respetuosa

En Roma, la disciplina se entendía como un valor cívico y militar. La palabra disciplina remitía tanto al aprendizaje como a la obediencia. El control del cuerpo y de las emociones se consideraba esencial para la vida pública y la virtud romana (virtus).

Algunos rasgos de la disciplina romana:

  • Castigos físicos y ejemplares: el uso del castigo corporal era socialmente aceptado, especialmente en el ámbito escolar y militar, entendido como una herramienta de corrección más que como una agresión injustificada.
  • Humillación como corrección: la vergüenza pública podía utilizarse para reconducir la conducta. Para un romano, la pérdida de honor era un castigo tan real como el físico.
  • Recompensas ligadas al mérito: se valoraba el esfuerzo, el coraje y la obediencia, y estas cualidades se premiaban con reconocimiento familiar y social.

La crianza respetuosa parte de un paradigma muy distinto. Rechaza el castigo físico y la humillación, y prioriza la disciplina positiva, entendida como guía firme pero empática. En lugar de controlar al niño desde el miedo, busca:

  • Comprender la causa de la conducta.
  • Establecer límites claros sin violencia.
  • Reparar el daño mediante el diálogo y la responsabilidad.

Mirar a Roma desde este enfoque ayuda a poner en perspectiva cuánto ha cambiado la concepción del niño: de sujeto a moldear mediante el castigo a persona con derechos cuyo desarrollo emocional y cognitivo requiere acompañamiento respetuoso.

Educación formal: de la casa al maestro de gramática

En la Roma imperial, la formación infantil avanzaba por etapas que, aunque no coinciden con la escolaridad moderna, pueden compararse de manera orientativa:

Primera infancia: aprendizaje en el hogar

Durante los primeros años, el niño aprendía por imitación y convivencia: lenguaje, rituales religiosos domésticos, normas de urbanidad y jerarquías familiares. El juego, aunque no estaba teorizado como hoy, era una herramienta central: juguetes de arcilla, tabas, pequeñas espadas de madera o muñecas permitían ensayar roles sociales y militares.

Desde la perspectiva actual, esta etapa se acerca a lo que la crianza respetuosa propone: un entorno seguro, rico en estímulos, donde el aprendizaje surge de la exploración acompañada. La diferencia es que en Roma la meta no era la autorrealización individual, sino la adaptación a un modelo social muy definido.

Escuela elemental y maestro (ludi magister)

A partir de los 7 años aproximadamente, muchos niños (sobre todo de familias libres urbanas) acudían a escuelas donde se enseñaba lectura, escritura y cálculo. La relación con el maestro era jerárquica, y el clima de aula podía ser severo, con castigos físicos ante errores o desobediencia.

Al mismo tiempo, algunos testimonios dejan entrever maestros respetados y figuras de referencia intelectual. La exigencia era alta, pero iba acompañada, en ciertos casos, de reconocimiento al esfuerzo y al talento.

Educación superior: retórica y filosofía

Para los varones de élite, la etapa final consistía en el aprendizaje de la retórica, clave para la vida política. Este entrenamiento implicaba debates, discursos ficticios, análisis de casos y una exposición constante ante el grupo. Era una forma temprana de educación en habilidades sociales, persuasión y pensamiento estructurado.

La crianza respetuosa puede encontrar aquí un punto de inspiración: ofrecer a niños y adolescentes espacios de expresión, argumentación y escucha activa, pero sin reproducir el modelo competitivo y excluyente de las élites romanas.

Modelos de autoridad romana y reflexión sobre el poder adulto

El mundo romano se apoyaba en autoridades claras: el padre en la casa, el maestro en la escuela, el magistrado en la ciudad, el general en el ejército. Esta claridad aportaba cierta seguridad estructural, pero también dejaba poco espacio para la voz infantil.

En la crianza respetuosa moderna, se busca un equilibrio: el adulto sigue siendo responsable de la seguridad y de los límites, pero se cuestiona el abuso de poder y se promueve la participación del niño en decisiones apropiadas a su edad. Esto implica:

  • Escuchar activamente lo que el niño siente y piensa.
  • Explicar el porqué de las normas, no solo imponerlas.
  • Aceptar que el niño puede disentir y frustrarse sin ser castigado por ello.

Si se compara con la patria potestas romana, la evolución es radical: de un poder casi absoluto a una relación más horizontal, donde la autoridad se legitima por el cuidado y la coherencia, no solo por la tradición o la ley.

Legado romano, cultura actual y crianza respetuosa

El legado romano no se limita a las leyes, las carreteras o los monumentos. Muchas ideas sobre disciplina, trabajo, honor y éxito siguen influyendo, de forma a veces inconsciente, en la manera en que educamos. Expresiones como “mano dura”, “disciplina férrea” o la preocupación excesiva por las notas y el rendimiento pueden rastrearse hasta modelos educativos antiguos donde el valor personal se medía por la obediencia y la productividad.

Por eso, al explorar recursos contemporáneos sobre desarrollo infantil y acompañamiento respetuoso, es útil hacerlo con conciencia histórica. Sitios especializados como https://bieneducados.com ofrecen herramientas basadas en la psicología actual, el apego seguro y la neurociencia, que contrastan fuertemente con la visión jerárquica del mundo romano, pero que pueden dialogar con ella para enriquecer nuestra comprensión de la infancia.

Mirar al pasado ayuda a tomar distancia de ciertas inercias culturales: si entendemos que muchos hábitos educativos proceden de estructuras antiguas pensadas para formar soldados, oradores o ciudadanos sumisos, resulta más fácil cuestionar lo que no encaja con una visión de la infancia como etapa de protección, juego y desarrollo integral.

Aprendizajes prácticos para familias de hoy

La comparación entre crianza respetuosa y educación romana no es un juego erudito, sino una herramienta para ajustar nuestra práctica cotidiana. Algunos aprendizajes que pueden extraerse son:

1. El valor del ejemplo sobre la imposición

Los romanos sabían que los niños aprendían observando. Los grandes autores morales insistían en que el padre debía ser modelo de virtud, no solo juez. En la crianza respetuosa, este principio se refuerza: un adulto que regula sus emociones, reconoce sus errores y trata con respeto es más influyente que cien discursos sobre el buen comportamiento.

2. La importancia del relato y la memoria

Roma construyó su identidad a través de historias: leyendas de héroes, episodios ejemplares de valentía o traición, biografías de grandes hombres. Esas narraciones moldeaban la imaginación de los niños. Hoy podemos usar cuentos, mitos e historias —romanas o modernas— para trabajar valores como la empatía, la cooperación o el respeto a la diferencia, pero evitando glorificar únicamente la guerra o la dominación.

3. La necesidad de límites claros, pero humanizados

Ni la Roma antigua ni la crianza respetuosa apuestan por la ausencia total de normas. Lo que cambia es el cómo y el para qué. Mientras el modelo romano priorizaba la obediencia ciega, la crianza respetuosa busca que el niño entienda el sentido del límite y lo interiorice como protección y cuidado, no como arbitrariedad. Un límite claro, explicado con calma y sostenido con firmeza, ofrece tanta seguridad como las rígidas reglas de la antigüedad, pero con menos miedo.

4. Revalorizar el juego frente al rendimiento

En una cultura que exaltaba el esfuerzo y la gloria, el juego infantil era tolerado, pero no conceptualizado como pilar del desarrollo. La investigación actual en desarrollo infantil muestra que el juego libre favorece la creatividad, la regulación emocional y las habilidades sociales. Integrar esta evidencia en contextos que valoran mucho el rendimiento académico —como también lo hacía Roma en sus élites— es clave para equilibrar expectativas y bienestar.

5. Pensar la familia como comunidad de aprendizaje

La familia romana funcionaba como una pequeña comunidad productiva, religiosa y educativa. En la crianza respetuosa, la familia puede reimaginarse como comunidad de aprendizaje donde todos —adultos y niños— evolucionan. Esto implica que el adulto no se ve solo como transmisor de normas, sino como acompañante que también se cuestiona, se informa y se transforma.

Desarrollo infantil y mirada histórica: un diálogo necesario

Comprender el desarrollo infantil hoy exige recurrir a la ciencia, pero también a la historia. Roma ofrece un espejo lejano donde se reflejan nuestros dilemas actuales: autoridad y afecto, disciplina y libertad, exigencia y cuidado. La crianza respetuosa no pretende borrar el pasado, sino aprender de él para construir relaciones más dignas, equitativas y conscientes con la infancia.

Al situar la educación romana junto a los conocimientos contemporáneos sobre apego, regulación emocional y neurodesarrollo, se hace evidente un cambio de paradigma: de niños vistos como recursos al servicio de la familia o del Estado, a niños reconocidos como personas con voz, necesidades propias y derecho a un entorno seguro. Explorar este contraste enriquece tanto el estudio del Imperio romano como la práctica cotidiana de madres, padres y educadores de hoy.

Alfabeto y abecedario romano

En este artículo revisamos, de la mano de los mejores expertos en la materia, el alfabeto y el abecedario romano. Sigue leyendo para conocer el alfabeto y el abecedario romano, sus características principales y todos los datos interesantes que debes conocer al respecto.

El abecedario y el alfabeto romano: historia y claves

El alfabeto latino o romano es el sistema de escritura más utilizado en el mundo en la actualidad. Según los expertos, más de 4500 personas en el mundo lo utilizan. Se usa en la mayoría de idiomas de la Unión Europea, pero también en América, en algunas zonas de África y en las islas del Pacífico.

De esta forma, en la actualidad, el término alfabeto y abecedario romano o latino se utiliza para todo tipo de derivaciones directas del alfabeto utilizadas por los romanos. Estas variantes pueden usar más o menos letras, como por ejemplo en el caso del italiano o del español, en comparación con el alfabeto romano más clásico.

De hecho, muchas letras han ido cambiando con el paso de los siglos, como por ejemplo las letras minúsculas, que se desarrollaron en la edad media y que no se utilizaban en el alfabeto y abecedario romano clásico.

Como nos han explicado los expertos en abecedarios de InfoAlfabetos.com, las primeras claves del alfabeto y abecedario romano podemos encontrarlas en el alfabeto romano arcaico entre los siglos VIII y VII antes de Cristo, derivado probablemente del alfabeto etrusco. A continuación encontramos el período del alfabeto romano clásico, en el que se introducirían letras como la G, la Y y la Z. De hecho, los nombres latinos de algunas letras aún continúan siendo especialmente discutidos en la actualidad. Por ejemplo, se cree que la H tenía otro nombre en el latín hablado.

En la Edad Media se añadieron la J, la U y la W. La J representaba la I no silábica, mientras que la U y la W se añadieron para diferenciarlas de la V. Además, el alfabeto que usaban los romanos solamente tenía letras mayúsculas, mientras que las minúsculas se fueron desarrollando con la grafía cursiva, en la Edad Media, primero en forma de escritura uncial y más tarde como escritura minúscula. Las clásicas letras romanas se reservaron a las inscripciones normales o para aportar énfasis a diferentes documentos escritos.

En la actualidad, las lenguas que usan el alfabeto y el abecedario romano utilizan letras mayúsculas para empezar las frases y los párrafos y para los nombres propios. Las normas de las mayúsculas van cambiando con el tiempo y son diferentes en distintos idiomas. Del mismo modo, por contra a lo que sucede con el español, en idiomas como el inglés se utilizan las mayúsculas iniciales para lenguas, meses, nacionalidades, etc. En alemán moderno se incluyen las mayúsculas en los sustantivos, mientras que en el polaco se introducen para los pronombres.

De esta forma, el alfabeto romano empezó a expandirse desde Italia con la lengua latina, hasta las tierras de alrededor del mar Mediterráneo, junto con la extensión del imperio romano. Mientras en la parte este del imperio romano se siguió usando la lengua griega, el alfabeto y abecedario romanos también empezaron a usarse y se fueron desarrollando las lenguas romances que adaptaron y usaron para ello el alfabeto y el abecedario romanos.

Después, con la expansión del cristianismo, este alfabeto se extendió también a los pueblos del norte de Europa en el que se hablaban las lenguas germánicas, cambiando sus alfabetos rúnicos, así como a las lenguas bálticas y a las no indoeuropeas, como el estonio o el húngaro. En la Edad Media, el alfabeto romano se extendió también entre los hablantes de lenguas eslavas en occidente.

Del mismo modo, hasta el 1492 el alfabeto romano se limitaba a las lenguas habladas en Europa occidental, central y del Norte, mientras se continuaban usando el alfabeto griego y el cirílico. El árabe se extendió en el Islam, entre naciones árabes y naciones no árabes. En Asia se usaba también la escritura china y el alfabeto brahmi. Durante los últimos 500 años, el alfabeto latino se ha extendido por todo el mundo: hasta América, Asia, Australia, África y el Pacífico.

De esta manera, si queremos hacernos una idea general del primer alfabeto romano debemos saber que se componía de 21 letras, en concreto de la A, B, C, D, E, F, Z, H, I, K, L, M, N, O, P, Q, R, S, T, V, X. Letras como la G surgieron más tarde, ya que al principio su sonido se representaba también con la C. Son parecidas porque a la C se le incluyó una raya horizontal para diferenciarlas. Las letras K, Z e Y se tomaron del alfabeto griego, antes existió una Z diferente en este alfabeto que terminó por desaparecer. La U, la J y la W derivan de la I y de la V y, como ya indicábamos más arriba, aparecieron en la edad media. Desde este momento el alfabeto romano se conforma por 26 letras, aunque algunos idiomas como el italiano eliminan algunas de ellas, y otros como el español añaden otras.

Cabe reseñar de nuevo que en sus inicios el alfabeto y el abecedario romano no incluía las minúsculas. Se trata de una representación de las letras que aparecería más tarde, con la finalidad de poder escribir completamente las letras sin levantar la mano al hacerlo, siendo por este motivo más redondas las minúsculas.

Origen de los nombres en la Antigua Roma

Buena parte de los nombres que disfrutamos hoy en día viene de la antigua roma.

Para que te hagas a la idea, un nombre romano está formado por tres partes.

Nombre de pila: praenomen

Apellido de linaje: nomen

Nombre de la familia dentro de las gens: Cognomen

El praenomen

Como nos indican desde Nombres10.Top, portal especializado en nombres, los praenomina eran pocos. Se calcula que la cifra era solo ligeramente superio r a 20, de aquí que muchos se repitiesen muchas veces. Para hacerlos a la idea, los más comunes son Tiberio, Tito, Publio, Marco, Cayo… entre otros muchos.

Lo común era que de la lista de praenomen, el padre pusiese uno a su hijo en su noveno día de vida. Esto se conocía como “diez lustricus”.

Teniendo en cuenta esto, podemos ver como Lucio se traduce como “nacido de día”. Manio se traduce como “nacido en la mañana”. A partir de aquí se ponía a los hijos, quinto, sexto, décimo dependiendo la sucesión en la familia que ocupase.

No hay que olvidar que los esclavos, amigos y niños se tenían que dirigir al padre bajo su praenomen.

El Nomen

Por regla general siempre acaba en -ius. Este sufijo viene dado de las familias patricias y perteneció en la historia romana. Esto se daba si el ciudadano era plebeyo o patricio romano.

Otro dato a tener en cuenta es que las mujeres recibirán el nombre de la gens familiar. Como esto era un lío a la hora de diferenciar de una mujer a otra, se le añadían números ordinales para diferenciarse de unas a otras.

El Cognomen

Destaca por ser el tercer nombre que tenían los ciudadanos romanos. El objetivo del Cognomen era el de conseguir diferenciar a las diferentes familias dentro de una estirpe en concreto.

El cognomen siempre hacía referencia a un detalle físico como pelirrojo “Rufo”, Bizco “Estrabón”, Velludo “Cesar” … gracias a esto se podía diferenciar más de una persona a otra. Por supuesto, también se usaba para diferenciar por las batallas ganadas. Por ejemplo, si alguien conseguía ganar en África, se le conocía bajo el africano.

Curiosidades de los nombres romanos

Dentro del día a día, era muy común ver como primero se usaba el praenomen y luego el cognomen.

En el caso de que un romano fuese adoptado por otra familia, algo que en muchas ocasiones sucedía, perdía su nombre y pasaba a tener el nombre de la familia que lo adoptaba. A este nombre se le añadía el cognomen seguido del sufijo -anus. Un caso sencillo lo podemos ver en Cayo Julio César Octavianus. Aunque este personaje histórico también lo podemos conocer como Imperial de Augusto.

Origen del nombre de Roma

¿Te gustaría conocer el origen de nombre de Roma? Nuestros expertos han revisado toda la historia del nombre Roma y a continuación te contamos su origen para que puedas comprender muchos más datos de la historia de este increíble lugar. Sigue leyendo para conocer el origen de nombre roma y también de los nombres de los romanos.

Origen del nombre Roma

Sin duda seguro que sabes que la historia de Roma es realmente amplia y siempre se habla cuando se estudian sus orígenes de la historia antigua y de la historia nueva de Roma para poder separarla y estudiarla mejor por separado teniendo en cuenta la gran cantidad de información que se maneja. Así, la palabra Roma tiene orígenes latinos y éstos son bastante curiosos porque Roma proviene de Rómulo y Remo, dos gemelos que fueron realmente importantes para la ciudad y que son conocidos como los fundadores de ésta.

La leyenda cuenta que Rómulo fue el primer rey de la ciudad y que su hermano Remo lo desafió para que no se convirtiera en rey y finalmente Rómulo terminó matándolo furioso. Remo se había enfrentado a él borracho porque no quería que fuera rey ya que el también quería aspirar al trono y su hermano entró en cólera ante el ataque de su hermano, quien ya estaba malherido y terminó matándolo. Después de esto Rómulo se convirtió en rey y dio santa sepultura a su hermano muy arrepentido enterrándolo en la cima del Palatino y así fue como le dio nombre a la ciudad en la que iba a empezar a gobernar.

Después de que esto sucediera se levantó esta nueva ciudad en lo que era el «pomoerium» y Rómulo se convirtió en el rey de ésta. Además durante el gobierno de la nueva Roma Rómul creó el denominado Senado romano que se conformó con cinco miembros que se llamarían patres y que es de dónde después descenderían los patricios. Asimismo, Rómulo también dividió la población de los romanos entre 30 curias diferentes también denominadas congregaciones y decretó que esta ciudad tenía que llenarse con todo el mundo que se pudiera desde bárbaros hasta refugiados porque quería hacer una ciudad muy grande y poblada teniendo en cuenta que fuera de Italia el mundo que se estaba forjando era también muy grande.

Origen de los nombres romanos

Al igual que ahora te interesa conocer el significado de tu nombre, sin duda los nombres que recibían los antiguos romanos también tenían diferentes orígenes que pasamos a reseñar a continuación. En primer lugar debes tener en cuenta que se trata sin duda de una forma muy original de formar nombres. El nombre oficial de los romanos antiguos se conformaba con el prenombre y el nombre, además de con la filiación y también con la tribu de cada romano. Mientras tanto los nombres propios de los romanos era muy interesante como los recibían los niños a los nueve días desde que habían nacido mientras las niñas los recibían un día antes.

Al día en que los niños recibían su nombre en Roma se le denominaba dies lustricus y era como una especie de bautismo en el hogar dónde se hacía una especial ceremonia alzando a los pequeños desde el sueño y purificándolos para darles después e prenombre o nombre de pila. Estos nombres siempre debían coincidir con sus antepasados. A las niñas se les daba su nombre que debía coincidir con el de su plan. Un ejemplo sería que las niñas que formaban parte de la gens Julia se denominaban todas Julia y para distinguirlas se les iban añadiendo palabras como tertia, minor, etc. teniendo siempre en cuenta el orden de su nacimiento.

Cómo surgió la escritura en el Imperio Romano

¿Te gustaría saber cómo surgió la escritura en el Imperio Romano? Nuestros expertos en lengua e historia te presentan a continuación algunos datos muy interesantes sobre el origen del idioma, de los alfabetos, de las palabras y de la escritura en general en el Imperio Romano. Sigue leyendo para descubrir muchos más datos y aumentar tus conocimientos y tu cultura general con nuestros mejores profesionales.

Cómo surgió la escritura en el Imperio Romano

Sin duda la escritura tal y como la conocemos actualmente ha cambiado muchísimo prácticamente desde la aparición de los humanos en la tierra. En la época de griegos y romanos se empezaron a utilizar los papiros, que se fabricaban en diferentes formatos y con calidades muy distintas que iban desde los más lisos hasta los totalmente ásperos.

Los papiros más suaves se usaban para los documentos de la realiza mientras los más ásperos eran los más comunes. Además también se hacían libros a mano para las personas con dinero y se usaban también las pieles de vacas y ovejas para la escritura, que se curtían para hacer vitelas y pergaminos. Los pergaminos eran mucho más pesados y duraderos que los papiros. Se trataba de un tipo de soporte para escribir que se hizo realmente popular entre los romanos, aunque cabe reseñar que también eran muy caros.

Los romanos hablaban en latín de forma nativa y su alfabeto se basó en el etrusco que se basaba en el griego. Al comienzo de la escritura por tanto se escribió siempre en griego y más tarde se pasó a utilizar el latín como principal lengua escrita para el Imperio Romano pero sin duda las élites también conocían el griego y estudiaban mucha literatura que estaba escrita también en griego.

Así, cabe reseñar que sin duda la escritura en el Imperio Romano tiene mucho que ver con la escritura griega ya que fue este imperio el que inventó la forma de escribir y después fueron los romanos los que utilizaron sus diferentes referentes como modelos para elaborar sus propias obras. Hablamos por ejemplo de Herodoto o de Tucídides. Por tanto, cabe reseñar que sin duda aunque las formas historiográficas de los romanos fueron diferentes a las griegas, utilizaron a éstos como referente. Cabe reseñar que mientras la historiografía griega empezó de forma oral la romana no lo hizo sino que se basó en la manera en los registros de los Annales Maximi o Annales del Pontifex Maximus.

Como podemos ver en ComoSeEscribe.net la escritura ha recorrido un largo camino a llegar a como la conocemos en la actualidad y en la historia de la escritura en el Imperio Romano destacan por ejemplo los Annales Maximi dónde podemos encontrar muchísimos documentos con nombres de sacerdotes, de cónsules, documentos religiosos, etc. Además en los Annales Maximi también se encuentran las Tabletas Blancas dónde se puede ver mucha información del origen de la República y sin duda éstos son de los primeros referentes escritos que se encuentran del Imperio Romano.

Así, hasta las segundas guerras púnicas no existen datos de historiografía romana pero a partir de aquí se hizo necesaria para poder conmemorar esta ocasión y Quintus Fabius fue el primero que escribió algo en el imperio romano, aunque primero se hizo en griego, no en latín. Se usó la datación de las Olimpiadas y el estilo denominado helenístico. Se trató sobre todo de textos propagandísticos y a partir de aquí comenzó a crearse la historiografía romana que continuaría con Fabius Pictor que estableció la «ab urbe condita», una forma de escribir la historia del imperio romano desde la fundación de la ciudad.

El primer historiador que escribió en latín fue Cato en Origines, dónde quiso enseñar a los romanos que quería decir ser romano. La historiografía o el escribir la historia se convirtió en una gran forma de pasar el tiempo libre en los romanos, sobre todo durante la jubilación y se crearon la tradición monográfica y la analítica.

Historia del peinado en la Roma Imperial

Por sorprendente que te parezca si no conocías ningún dato al respecto la historia de los peinados en la Roma imperial es bastante curiosa pues mientras la moda de ropa fue parecida durante mucho tiempo la historia del peinado y las principales tendencias fueron variando. Te presentamos la importancia del peinado en la Roma imperial.

La historia del peinado en la Roma imperial

En el período de la Roma imperial las mujeres importantes de la realeza y las emperatrices fueron las encargadas de marcas las tendencias y crear diferentes estilos y modas con sus peinados que imitarían las mujeres de Roma.

En los primeros tiempos en los que las mujeres empezaron a cuidarse el pelo lo arreglaban de forma sencilla. Los peinados destacaban por su simplicidad, como por ejemplo el peinado de moño con la raya en el medio durante el período republicano. Más tarde, con la llegada de la Roma imperial se harían famosos los postizos y las trenzas que se cruzaban encima de la frente. Las jóvenes por su parte eran más prácticas para poder realizar muchas tareas y se recogían el pelo en un moño encima de la nuca con una cola de caballo o con trenzas.

Durante la época imperial las emperatrices fueron las principales encargadas de marcar tendencia, así como también otras mujeres de la familia real. Más tarde otras aristócratas imitarían sus estilos, que sin duda eran un signo destacado de distinción social entre los diferentes romanos. Con la época flavia los peinados se hacen mucho más abultados y los rizos más grandes y marcados. Las esposas llevaban un peinado de seis trenzas como las sacerdotisas y las vestales y en cuanto a color los negros y los rojos eran los que más triunfaban ya que el tinte rubio llegaría más tarde.

Algunas mujeres que no podían teñir su cabello por ser demasiado débil empezarían a usar pelucas negras de la India y rubias de Germania. Durante el esplendor de la época flavia, el peinado se abulta y los rizos también se hacen más grandes (fuente: peloperfecto.top).

En cuanto a los tipos de peinados sin duda el más antiguo es el Octavia. Esta mujer, hermana del primer emperador de Roma fue realmente valorada por representar las virtudes de la mujer y su peinado tocado muy sencillo se basaba en un copete en la frente y una trenza en la nuca que se recogía de manera semicircular en un moño. Se dejaban dos mechones a los lados y el resto de pelo se pegaba al cráneo.

Otro de los peinados más famosos fue el de la hija de Octavia, el «Antonia». Era un peinado muy clásico que tomaban como modelo los peinados griegos con un moño frontal peinado con raya en el medio y el cabello partido en dos partes gruesas. El moño de detrás en forma semicircular bajaba hasta la base del cráneo.

La esposa de Augusto, emperatriz Livia también contó con su peinado clásico que se impuso en la moda de Roma. Se basó en un moño en la nuca y los laterales y la frente ondeados hacia adentro. Se denominó peinado de nudo porque se colocaba un rulo en la frente como un tupé, que más tarde desaparecería.

En la época Flavia hubo muchísimos peinados, pero además de los mentados anteriormente sin duda otro de los más famosos fue el peinado de «nido de abejas». Este peinado lo hizo famoso la hija del emperador Tito, Julia.

Se trataban de un peinado con trenzas y algo parecido a un tupé que estaba elaborado con rizos. Era muy costoso de hacer y muy caro y los rizos abultaban en la frente pareciendo un casco mientras se recogía lo que quedaba de pelo detrás en un moño. Este tipo de peinado simbolizaba una buena posición social.

Frases célebres sobre el imperio romano

El imperio romano ha dado al mundo muchas enseñanzas, desde diferentes modos de labrar la tierra, como el origen de una lengua que actualmente hablamos, e incluso tradiciones que aún perduran en el tiempo, después de tantos siglos y milenios. Hablar de la antigua Roma es hablar de gloria, de fuerza, de garra por parte de los guerreros y soldados más despiadados y estrategas que ya llegado a conocer la Tierra, pero también es hablar de sabiduría y conocimiento.
leer más «Frases célebres sobre el imperio romano»

Calendario romano

Calendario romano

Si te gusta la historia romana, debes saber que el calendario romano es el sistema que se usó en la antigua roma para dividir el año. Ten en cuenta que este calendario se usó hasta el año 46 a.c. A partir de esta fecha, Julio Cesar hizo un cambio importante en el calendario que se manejaba, lo cual dio lugar al calendario juliano.

Si nos centramos en el calendario romano, podemos ver como el mismo se piensa que fue creado por uno de los primeros reyes, es decir, concretamente se piensa que fue creado por Rómulo. leer más «Calendario romano»

Imperio Romano

Imperio Romano Legiones

Tras el asesinato de Julio César el 44 a.C. Marco Antonio parecía el sucesor natural sin embargo César dejó como único heredero a su sobrino Octavio de tan solo 18 años que a ojos del César tenía las cualidades necesarias para gobernar Roma. Marco Antonio y Octavio formaron junto a Lépido el Segundo Triunvirato, gobernaron conjuntamente la República durante más de 10 años.

En el año 31 a.C. Octavio con el apoyo de nobleza, proletariado y las legiones romanas se enfrentó a Lépido y Marco Antonio venciendo a ambos y convirtiéndose en el principal líder de Roma. leer más «Imperio Romano»

Alto Imperio Romano

Alto Imperio Romano

El 27 a.C. Octavio Augusto es nombrado Emperador de Roma por el Senado, este título le otorgaba el poder sobre todos los ejércitos y legiones. Con la llegada de Octavio Augusto al poder, se produjo una lenta pero efectiva transición desde el modelo de gobierno republicano al Imperio Romano. La transición fue dirigida de manera efectiva por el Emperador, que contaba con los apoyos de patricios, proletariado y ejército.

Octavio realizó innumerables reformas que permitieron mejorar la eficiencia de las instituciones administrativas e incrementar la moral y creencia en el modelo de gobierno de los ciudadanos. El Romano era el más vasto imperio conocido hasta la fecha y Octavio Augusto desarrolló un modelo de gobierno capaz de gobernar eficazmente todos los rincones y territorios de Roma.

La transición iniciada por Augusto, concluyó en el cambio del modelo de gobierno, de República a Imperio, tras Octavio Augusto vino un periodo de prosperidad para Roma denominado Alto Imperio Romano gobernado por cuatro dinastías de emperadores principales. leer más «Alto Imperio Romano»

Bajo Imperio Romano

Antigua Roma

Tras la muerte de Alejandro Severo en 235, el Imperio Romano se sume en una profunda crisis, la denominada Crisis del Siglo III que duró 50 años. Durante la misma el Senado había perdido el poder en favor del Ejército cuyos generales pugnaban por hacerse Emperadores, comienza una etapa de Anarquía militar.

La seguridad e integridad del imperio se había puesto en duda durante los años de anarquía se tradujo en un intento de invasión bárbara. Se hicieron con el poder emperadores de origen ilírico que lograron evitar las invasiones bárbaras y reunificar el imperio restableciendo la situación. Con el nombramiento de Diocleciano se da por finalizada la crisis imperial y da comienzo el Bajo Imperio Romano. Sin embargo, nunca se volvería a los tiempos de la Edad de Oro con Trajano y Adriano. leer más «Bajo Imperio Romano»

División del Imperio Romano

Batalla de Adrianópolis

El Imperio Romano de Occidente, se encontraba al Oeste del Imperio Romano, el cual, tiempo después pasaría a llamarse Sacro Imperio Romano. Para el año 285 d. C., el territorio romano había crecido tanto que era prácticamente imposible gobernar todas las provincias desde la propia capital de Roma. El emperador Diocleciano decidió entonces dividir el imperio en dos mitades, con el Imperio de Oriente gobernado desde Bizancio (posteriormente Constantinopla) y el Imperio de Occidente, gobernado desde Roma. Ambas secciones eran conocidas indistintamente como “El Imperio Romano”, aunque con el tiempo, el lado Oriental adoptaría el idioma griego, en lugar del latino, y perdería también algunos rasgos del espíritu distintivo de los romanos. leer más «División del Imperio Romano»

Gobierno del Imperio Romano

El senado Romano

Roma logró transformarse de un pequeño asentamiento fundado por Rómulo sobre la colina del Palatino a la ciudad más floreciente de la edad antigua capital del Imperio más poderoso y extenso jamás conocido.

Para entender cómo fue posible esta evolución y cómo se logró manejar el vasto territorio que alcanzó su máximo durante el siglo de oro del Imperio Romano, es necesario conocer cuáles eran los funcionarios que componían el gobierno del país, como se repartía el poder y cuáles eran las responsabilidades de cada cargo. leer más «Gobierno del Imperio Romano»

Invasiones Bárbaras

Pueblos Bárbaros

Las invasiones de los pueblos extranjeros que rodeaban el Imperio Romano y que constantemente obligaban a sus ejércitos a combatir para defender las fronteras romanas fueron una de las principales causas de la caída de Roma. Estos pueblos, denominados bárbaros por los romanos debido a que no hablaban las lenguas del imperio, causaban temor en los ciudadanos que habitaban en las ciudades fronterizas.

A continuación repasamos los principales pueblos bárbaros y algunas de las invasiones que supusieron el desmoronamiento y desmembramiento del Imperio. Destacamos las figuras de Atila el Huno y de Odoacro. leer más «Invasiones Bárbaras»

Moneda del Imperio Romano

Monedas de Bronce de Roma

Las primeras monedas romanas fueron producidas a finales del siglo 4 antes de cristo en Italia y continuaron usándose durante otros 8 siglos por todo el Imperio. La denominación y el valor cambiaban constantemente pero algunos tipos de moneda como el Sestercio o el Denario persistieron durante mucho tiempo convirtiéndose en una de las monedas más famosas de la historia.

La moneda romana reprsesentaba y garantizaba un reconocible valor que permitía conseguir productos a cambio de ella. Esto permitía comerciar, trabajar a cambio de monedas y algo que es más importante, la moneda permite realizar pagos idénticos y de gran valor para hacer posible una nueva escala de comercio. Las monedas además estaban marcadas con iconos representativos de los Emperadores con lo que se conseguía transmitir la grandeza del Emperador. Vamos a resumir aquí las principales monedas empleadas durante la República y el Imperio. leer más «Moneda del Imperio Romano»

República Romana

República Romana

Tras la mitificada fundación de Roma y un periodo dominado por la monarquía en la que la ciudad fue gobernada por 7 reyes, con la caída de Tarquinio el Soberbio, se instauró en el 509 a.C. la república romana. Este nuevo régimen de gobierno se extendió hasta el 27 a.C. cuando surgieron inestabilidades sociales y políticas que desembocaron en guerras civiles que propiciaron la aparición de la Roma Imperial.

Tras la monarquía, la República pretende repartir el poder entre los ciudadanos, para ello se creó una compleja red de instituciones políticas y sociales para repartir aparentemente el control gubernamental, que en realidad estaba concentrado sobretodo en el senado. Este falso poder repartido y las enormes diferencias entre las dos clases sociales (patricios y plebeyos) fueron los detonantes de la revolución que acabó con la República Romana.

El periodo de más de 450 años que dura la república es la época en la que Roma alcanza su mayor esplendor y poderío. Lleva a cabo una enorme expansión territorial marcada sobretodo por la lucha por el control del mediterráneo con los cartagineses. leer más «República Romana»

Guerras Púnicas

Guerras Púnicas Roma CartagoPor guerras púnicas se denomina la serie de tres guerras libradas entre Roma y Cartago en el período que va desde el año 264 hasta el 146 a.C. Para cuando se produjo el conflicto, este fue el mayor enfrentamiento bélico que había tenido lugar hasta la fecha.

El término púnico deriva del latín punicus o poenicus e identifica a los cartaginenses, en referencia a los ancestros fenicios de estos. Por su parte, los cartagineses denominaron los conflictos como guerras romanas. leer más «Guerras Púnicas»

Caída del Imperio Romano de Occidente

Caida del Imperio Romano

El Imperio Romano es el periodo comprendido entre el año 27 a. C. y el 476 d. C., un período que excede los quinientos años de duración. Los dominios y territorios del Imperio Romano, incluyeron las tierras próximas al mar Mediterráneo, el Oeste y Sur de Europa, Britania, Asia Menor y el Norte de África, incluyendo Egipto. Existieron muchas y muy diversas razones que explican el declive del Imperio Romano. Las causas de la caída del Imperio Romano se desarrollan en este artículo. leer más «Caída del Imperio Romano de Occidente»

Julio César

Cayo Julio César Imperio Romano

General y político romano, marcó el inicio de un nuevo capítulo en la historia romana. Convirtió la República de Roma en el poderoso Imperio Romano. Combatió durante largos años contra los bárbaros y alcanzó gran popularidad gracias a sus victorias, a la edad de 31 años comenzó a entrar en la política de Roma. Tras diversas alianzas y apoyos, como el Primer Triunvirato, se convirtió en dictador de la República Romana. Acumuló tanto poder y generó tanto odio que fue asesinado en el episodio conocido como los Idus de Marzo. leer más «Julio César»

Cristianismo en el Imperio Romano

Cristianismo en Roma

El cristianismo nació en la época del Imperio Romano cuya religión oficial por aquel entonces era politeísta. En sus primeros años, los cristianos eran perseguidos como criminales puesto que profesaban una religión contraria a la oficial.

A pesar de que el Cristianismo fuera en contra de la propia ley romana, el número de seguidores crecía día tras día, los Crisitianos estaban siempre tratando de adquirir nuevos seguidores. Aunque algunos de los seguidores eran ricos, la mayoría de ellos eran de la clase media-baja debido a la doctrina de igualdad que profesa el Cristianismo.

En el año 313 d.C. el Emperador Constantino el Grande se convirtió al Cristianismo y legalizó el culto Cristiano. Posteriormente durante la época de Teodosio el Grande, el cristianismo se convirtió en religión oficial de Roma. Incluso tras la desaparición del Imperio Romano de Occidente, toda Europa estaba convertida al Cristianismo. leer más «Cristianismo en el Imperio Romano»

Primera Guerra Púnica – 264-241 a.C.

Primera Guerra Púnica

Guerras Púnicas son el nombre que reciben las tres guerras que enfrentaron Roma y Cartago y que se extendieron durante más de un siglo (264-146 a.C.). El conflicto se produjo debido al choque entre los intereses territoriales de Roma y Cartago pues la primera, quería conquistar Sicilia en manos hasta entonces de Cartago.

Los enfrentamientos de la Primera Guerra Púnica se saldaron con victoria final romana. A continuación mostramos el desarrollo de la guerra. leer más «Primera Guerra Púnica – 264-241 a.C.»

Causas de la caída del Imperio Romano

Caida del Imperio Romano - Rafael

El declive del Imperio Romano toma varias causas, pero aquellas fundamentales se detallan a continuación. No existe sin embargo un orden definido para las causas de la caída del Imperio Romano, ocurriendo muchas de ellas durante el último período del Imperio, mientras que otras se encontraban presentes a lo largo de sus 500 años de existencia. En este artículo puedes encontrar los hechos históricos que llevaron a la caída del Imperio Romano de Occidente. leer más «Causas de la caída del Imperio Romano»

Provincias del Imperio Romano

Imperio Romano

Las provincias romanas eran unidades territoriales y administrativas del Imperio Romano. Los gobernadores de las provincias eran los máximos mandatarios en ellas y solían ser antiguos cónsules que se habían retirado de Roma. Pretores y prefectos también podían optar a ser gobernador de provincia. Las provincias permitían mejorar la eficacia de control del Imperio sobre sus territorios y con sus impuestos generaban riqueza para Roma.

Las provincias fueron cambiando a lo largo de los años, en el periodo final del Imperio Romano de Occidente, las provincias se dividieron en unidades administrativas aún más pequeñas. leer más «Provincias del Imperio Romano»

César Augusto

Cayo César Augusto

César Augusto, o Octavio César Augusto es el primer emperador del Imperio Romano. Ascendió al poder tras la muerte sin descendencia directa de su tío abuelo Julio César que lo nombró su sucesor en su testamento. Desde que se enteró de lo que ponía en el testamento de su tío, Octavio Augusto comenzó a luchar para convertirse en heredero de su tío.

Pactó, luchó y finalmente venció, se hizo con el poder en Roma, estableció una República ficticia y su mandato supuso la transición de la República de Roma al Imperio Romano. leer más «César Augusto»

Imperio Romano en España

Teatro Romano de Cartagena

La península ibérica ha sido un territorio clave en el desarrollo del Imperio Romano. Los primeros homínidos llegaron a la actual España hace 1.200.000 años, con el tiempo, distintos pueblos han ocupado este territorio entre ellos destacamos: los íberos, los celtas, los fenicios, los cartagineses, los griegos, los romanos, los visigodos y los musulmanes.

En esta artículo vamos a ver quien estuvo en España antes de los Romanos, cómo se produjo la romanización de la Península Ibérica y quién la ocupó cuando el imperio Romano cayó. leer más «Imperio Romano en España»

Segunda Guerra Púnica – 218-201 a.C.

Segunda Guerra Púnica

Tras la Primera Guerra Púnica, en la que Roma y Cartago se enfrentaron por el dominio de Sicilia y luego Cerdeña, las tensiones políticas existentes entre ambas civilizaciones eran permanentes. Fue prácticamente inevitable que estallara una segunda guerra que enfrentara a las principales potencias del Mediterráneo puesto que las indemnizaciones que Cartago tuvo que pagar a Roma eran excesivas, así que el pueblo cartaginés comenzó su expansión por la península ibérica para ganar dinero. Este proceso expansivo chocó de nuevo con Roma derivando en la Segunda Guerra Púnica. leer más «Segunda Guerra Púnica – 218-201 a.C.»

Sacro Imperio Romano Germánico

Sacro Imperio Romano Germánico

Cuando Odoacro toma Roma y Rómulo Augusto deja de ser Emperador en el 476 d.C. se dice que el Imperio Romano de Occidente desaparece. Sin embargo, tal hecho no ocurrió, el imperio no desaparece sino que sufre un periodo de transición en el que Occidente se convirtió gradualmente en el hogar de varias tribus germanas. En África se encontraban los vándalos; en España y al sur de la Galia, los visigodos; al sureste de la Galia, los burgundios; en la Britania, los sajones y los jutos, y finalmente en Italia los hérulos.

Como la caída de la vieja República constituía una transición hacia la constitución del Imperio, el declive del Imperio constituyó una transición hacia una nueva fase de Imperialismo. En otras palabras, la caída del Imperio Romano de Occidente fue, en realidad, una transición hacia la construcción de los pilares que fundamentan nuestra civilización moderna.

El cristianismo seguía siendo la religión de la mayoría de pueblos de occidente y tenía su sede en Roma, donde el Papa era el máximo mandatario de la Iglesia. Tras unos años de transición el Imperio Romano de Occidente se convierte en el Sacro Imperio Romano Germánico. leer más «Sacro Imperio Romano Germánico»

Trajano

Trajano Emperador Romano

Marcos Ulpio Trajano, magnífico general y primer Emperador Romano no proveniente de Italia. Nacido en Hispania es considerado uno de los mejores líderes de la historia del Imperio Romano, el segundo de los 5 buenos emperadores, durante su reinado el Imperio alcanzó su máxima extensión territorial, así como la Edad de Oro del Imperio Romano. leer más «Trajano»

Resumen Imperio Romano

Imperio Romano

El Imperio Romano es el periodo comprendido entre la proclamación de César Augusto como Emperador Romano en el año 27 a.C. hasta la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 d.C.

Sin embargo, en muchas ocasiones se denomina Imperio Romano a un periodo mucho más largo, que va desde la fundación de Roma en el año 753 a.C. hasta el año 1453 d.C. fecha en la cual se produce la caída del Imperio Romano de Oriente. leer más «Resumen Imperio Romano»

Tercera Guerra Púnica – 149-146 a.C.

Tercera Guerra Púnica

La última de las tres guerras púnicas fue de menor duración que sus predecesoras (149–146 a.C.). Estuvo enfocada principalmente en el territorio de lo que hoy conocemos por Túnez y el escenario fundamental fue el cerco o sitio a Cartago por parte de Roma.

Como resultado de esta guerra, Cartago fue completamente destruida y sus territorios anexionados por Roma, con lo que su independencia llegaba a su fin. De igual forma, su población sobreviviente fue sometida a régimen de esclavitud. leer más «Tercera Guerra Púnica – 149-146 a.C.»

Imperio Romano de Oriente

Justiniano y Constantino

Los orígenes de la gran civilización conocida como el Imperio Bizantino, puede ser enmarcada a partir del año 330 d.C., cuando el Emperador romano Constantino I decidió erigir una “nueva Roma” bajo los cimientos de una colonia griega en Bizancio. Aunque la mitad occidental del Imperio Romano se derrumbó y cayó en el año 476 d.C., la región oriental logró sobrevivir durante 1000 años más, generando una rica tradición en el arte, la literatura y las ciencias, y sirviendo como un resorte militar entre los estados de Europa y el cada vez más amenazante continente asiático.

El Imperio Bizantino finalmente llegó a su fin en el año 1453, tras la irrupción del ejército otomano durante el reinado en Constantinopla del Emperador Constantino XI. leer más «Imperio Romano de Oriente»

Adriano

Adriano Emperador Romano

El sucesor de Trajano optó por no extender más el imperio, sino lograr la completa cohesión del mismo para ello no dudó en viajar a todos los lugares y provincias romanas con el objetivo de optimizar la gestión territorial y asegurar las fronteras. leer más «Adriano»

¿Sabías que?

Imperio Romano

Muchas son las preguntas comunes que tienen nuestros usuarios a cerca del nacimiento, caída y etapas del imperio romano, aquí se recogen algunas de las dudas más habituales, respondidas de una manera clara y concisa. leer más «¿Sabías que?»

Caída del Imperio Bizantino

Caida de Constantinopla

Con la división del Imperio Romano realizada por Teodosio en el 395 entre sus dos hijos, da comienzo el Imperio Bizantino o Imperio Romano de Oriente. Una serie de circunstancias económicas, sociales y administrativas propiciaron que a pesar del colapso del Imperio Romano de Occidente en el 476, Bizancio perdurará durante cerca de 1000 años más. En este artículo te relatamos los principales acontecimientos y períodos por los que pasó el Imperio Bizantino. leer más «Caída del Imperio Bizantino»

Crisis de la República Romana

Imperio Romano

La victoria en las Guerras Púnicas, hizo que Roma se convirtiera en la principal potencia mundial, dominaba el Mediterráneo y había conquistado la mayor parte de poblaciones costeras de este mar, Grecia era una de ellas. De el país heleno, Roma exportó la política y la cultura, esto afianzó la República Romana como una nación moderna.

El gran número de conquistas había hecho generado enormes riquezas, que sin embargo solo se repartieron entre los patricios. Además el número de esclavos era cada vez mayor lo que incrementaba las diferencias entre clases y daba lugar a conflictos en los que la clase baja solicitaba el reconocimiento de sus derechos y el reparto de riquezas. Las grandes diferencias sociales fueron la principal causa del colapso de la República. leer más «Crisis de la República Romana»

Fundación de Roma

Fundación de Roma

Los orígenes del Imperio Romano y en concreto de su capital Roma están envueltos en un halo de mitología y leyenda que hace difícil incluso para los historiadores más doctos determinar la realidad de lo ocurrido. Según los datos arqueológicos Roma fue fundada el 21 de Abril de 753 a. de C. este día se celebraba en Roma con el festival de Parilia.

La importancia que adquirió el Imperio Romano años después de su creación propició que muchos historiadores romanos pensaran que el origen de la capital Roma debía ser heroico y divino. Es por ello que la explicación de la fundación de Roma se adornó con infinidad de leyendas y mitos, aunque es muy probable que la fundación de Roma fuera similar a la del resto de ciudades existentes en Italia en aquella época. Las dos leyendas principales son la de Rómulo y Remo y la de Eneas que se complementan entre sí. leer más «Fundación de Roma»

Reyes de la Monarquía Romana

Monarquia Romana

El periodo monárquico de Roma está marcado del mismo modo que su fundación por el mito y la leyenda. Historiadores romanos como Tito Livio y Plutarco escriben las historias que han pasado de generación en generación sobre los reyes romanos, pero es difícil distinguir entre la realidad y ficción de los hechos que estos documentos recogen.

Existen evidencias históricas y arqueológicas de la existencia de un periodo monárquico en Roma, sin embargo los reyes, las fechas y los eventos que tenían lugar en esa época se encuentran entre el mito y la realidad.

Roma fue reinada por un total de 7 reyes divididos en dos grupos. Los reyes latinos y sabinos o reyes legendarios, de procedencia agraria o pastoril que impulsaron Roma hasta convertirse en una ciudad digna. Y los reyes etruscos o reyes históricos de la familia de los Tarquinios, provenientes de una civilización (etruscos) más avanzada que mostró a los romanos las ventajas del comercio y la industria. leer más «Reyes de la Monarquía Romana»